¤ La historia del cloruro de magnesio comienza con la I Guerra Mundial. En 1915, el profesor Delbet fue enviado al frente como cirujano. Se espantó por la cantidad de heridos que morían por infecciones a pesar del empleo masivo de desinfectantes. Tras haber probado diferentes productos en solución en cultivos de células, descubre que el cloruro de magnesio aumenta de forma muy importante la fagocitosis (la capacidad de los glóbulos blancos de destruir las partículas perjudiciales).
¤ A partir de estos trabajos, concluyó que una solución de cloruro de magnesio es mejor que cualquier otra para limpiar y curar las heridas. Describió estas experiencias en un artículo titulado «Citofilaxia» que remite en septiembre de 1945 a la Academia francesa de medicina.
¤ En otro documento, el profesor Delbet describe las investigaciones que prueban la eficacia del cloruro de magnesio utilizado en las inyecciones.
¤ En 1928, seducido por los trabajos de Grignard sobre el poder de los compuestos organomagnésicos, añade al cloruro pequeñas cantidades de otras sals halógenas de magnesio. Poco a poco, el profesor Delbet descubre que el cloruro de magnesio es útil en un amplio abanico de enfermedades, incluidas las patologías del sistema digestivo o de la piel, alergias o problemas circulatorios. Constata además que da energía a sus pacientes. Los trabajos que dirigió lo llevan a continuación a atribuir al cloruro de magnesio efectos preventivos frente al cáncer y la capacidad de tratar las lesiones precancerosas.
¤ En 1932, otro médico francés, el Dr. Neveu, retoma los trabajos del profesor Delbet. Tendrá en cuenta 15 casos de poliomelitis tratadas con clorurote magnesio. A continuación informará de su eficacia en un gran número de infecciones de las vías respiratorias, que van desde el simple constipado a la neumonía, pasando por la bronquitis o la gripe, en casos de gastroenteritis, sobre abscesos o llagas infectadas.
¤ A pesar de los informes publicados por estos dos médicos sobre los sorprendentes resultados obtenidos con el cloruro de magnesio, hay que constatar que se encuentran pocos trabajos, por no decir ninguno, validados y publicados en revistas científicas con comité de lectura. Pero son numerosos los facultativos de la medicina alternativa que lo utilizan en la práctica cotidiana para devolver la energía en caso de fatiga, para prevenir o como tratamiento de enfermedades infecciones, como patologías invernales, incluso para tratar las gastroenteritis. Lo utilizan administrado por vía oral, o en solución desinfectante cuando se trata de problemas cutáneos
Post original: http://www.super-smart.eu/article.pl?id=0535&lang=es&fromid=GG132&gclid=CM_EranNt64CFQEQfAodZxIs8A
No hay comentarios:
Publicar un comentario