Al trabajar como masajistas estamos expuestos a sufrir desgaste articular. El dolor en hombros, codos, muñecas y dedos suele ser consecuencia de la degeneración de las estructuras –tendones, ligamentos, cartílagos…– que conforman cada una de estas articulaciones. Y no sólo ocurren por una mala praxis. En los últimos años, algunos estudios, demuestran que existen carencias nutricionales en la población que afectan negativamente a las mismas. Para suplir estas insuficiencias es necesario tomar suplementos para mejorar las ‘bisagras’ del cuerpo.
El objetivo de la suplementación es cubrir los déficits de nutrientes básicos que aporta la comida diaria.
Las lesiones de tipo articular son muy frecuentes entre los terapeutas. Tanto para evitarlas como para acelerar la recuperación de las mismas es muy recomendable la toma de suplementos. En general, el objetivo principal es cuidar de las articulaciones para que sufran lo mínimo y así obtener un buen rendimiento articular.
¿Qué suplementos podemos tomar para frenar o invertir el proceso degenerativo de las articulaciones?
Una buena alimentación es la base de una buena salud articular. Una dieta variada, sana y equilibrada, baja en grasas saturadas y con un alto contenido en antioxidantes es la base para mantener el organismo en las mejores condiciones. Además, hay algunos suplementos que pueden mejorar el estado del cartílago y ayudan a disminuir el dolor articular.
El sulfato de glucosamina es el suplemento articular más conocido para las enfermedades degenerativas de las articulaciones. Es un sustrato esencial que detiene y revierte la perdida de movilidad en los ligamentos y retrasa la progresión de enfermedades como la osteoartritis o la artritis reumatoidea, con mejores resultados en la reducción del dolor que con antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDs).
El ácido hialurónico es un polímero de origen natural, que sirve de amortiguador para las articulaciones mediante la creación de un ambiente viscoso y de protección los cartílagos. Aporta las sustancias que contribuyen a mantener las propiedades biomecánicas de los ligamentos.
El sulfato de condroitina es una sustancia que se presenta de manera natural en el cuerpo y ayuda a mantener la estructura de los tejidos con gran matriz extracelular como es el cartílago de las articulaciones, los ligamentos y los tendones. Se han realizado estudios y se han observado buenos resultados ya que a los individuos que se les administró el Sulfato de Condroitina mejoraron la velocidad para caminar.
El Colágeno Tipo I es una proteína fibrosa que forma parte del tejido conectivo. A nivel articular está concentrado en altas proporciones en aquellas partes del organismo que transmiten fuerza, como los tendones. El colágeno, es el elemento que aporta al tendón rigidez y resistencia a la tracción cuando se somete a una fuerza y la flexibilidad cuando se dobla, se comprime o se retuerce. Incorporado en un complemento dietético, resulta el suplemento ideal para el cuidado del tendón articular.
La vitamina C interviene en la formación del colágeno, proteína que alimenta, refuerza y mantiene unidos los tejidos del cuerpo. Por ello, podríamos decir que es la encargada de mantener la estructura de tendones, ligamentos, cartílagos, huesos y dientes. También son importantes las vitaminas D (controla el deterioro del cartílago en las articulaciones y ayuda en la lucha contra el dolor asociado con cartílagos deteriorados) y E (gran papel antioxidante).
Todos estos suplementos para reforzar los tendones pueden ser combinados tanto para devolver la capacidad de amortiguación a la articulación sometida a estrés físico importante como para paliar la inflamación propia de esfuerzos intensos y de impactos repetidos debido al tipo de deporte practicado.
Texto adaptado de la web: tulesión.com