Recordamos que una dieta depurativa estricta no debe seguirse durante más de 10 días y que para estar en forma conviene comer de todo en pocas cantidades durante todo el año y toda su vida.
Verduras: Son los alimentos pilares de una dieta depurativa. Espárragos, alcachofa, judías verdes, calabaza y cebolla son particularmente aconsejables.
Algas: Son depurativas y te aportan oligoelementos naturales y vitaminas.
Ensaladas: Puedes condimentarlas con hierbas aromáticas, mostaza y aceite de oliva virgen (con moderación).
Proteínas de origen vegetales: la soja (gérmenes, tofu, seitan), las legumbres y los frutos secos te proporcionaran las proteínas que necesitas.
Proteínas de origen animales: Podríamos decir que son a excluir totalmente de una dieta depurativa. Sin embargo puede ser complicado por falta de ideas en la elaboración del menú o por si se come fuera de casa. Si dentro de esta familia se elige lo más magro, tiene pocas repercusiones nefastas y permite equilibrar mejor tu ingesta diaria.
El pescado blanco es lo mas recomendable, seguido por la pechuga de pollo sin piel, el filete de ternera magro y el jamón cocido. 1 yogur y 1 vaso de leche desnata al día y 1 tortilla francesa, 1 bistec de atún y lomo de cerdo a la plancha una vez a la semana.
Licuados/Zumos naturales: Piña, uva, pera en la batidora al mínimo una vez al día. La piña sale muy rica con zumo de naranja, la pera es muy buena con manzana y las uvas riquísimas con cualquiera de las frutas exóticas. Por si no tienes la posibilidad de usar la licuadora, la fruta se puede tomar entera.
Líquidos: agua, té verde, caldo y infusiones se tienen que tomar todo el día y en grandes cantidades.
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