Los consumidores tienen derecho a contar con alimentos que, además de saludables no presenten ningún riesgo para su salud. He aquí algunas claves para reconocerlos y saber comprar.
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No sólo somos lo que comemos, sino que gran parte de nuestra salud depende de los alimentos que ingerimos y cómo lo hacemos. Por tal motivo y dentro del marco del Programa de Alimentación y Salud, la Cooperativa Obrera, junto a la Fundación Cecilia Grierson, el Programa de Prevención del Infarto en la Argentina (Propia) y el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de Chile, difunden entre sus consumidores esta guía sobre el consumo de alimentos sanos y seguros, de la cual extractamos los siguientes consejos que son de utilidad para prevenir una gran variedad de enfermedades. ¿Cómo evitar las enfermedades transmitidas por los alimentos?
Al comprar
- Observa que las carnes sean frescas, de buen aspecto, color y olor.
- Los pescados deben tener las escamas firmes, ojos brillantes y agallas rojas.
- Si los tarros de conserva están hinchados, abollados u oxidados, descártalos.
- Las frutas y verduras deben encontrarse en buen estado.
- No te olvides revisar el rotulado.
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Al separar
- Evita el contacto entre alimentos crudos y cocidos.
- Separa la carne cruda (vacuno, pollo o pescado) del resto de los alimentos de su heladera. Guárdala tapada.
- Utiliza utensilios de distinto tipo para procesar los alimentos crudos y los cocidos. De esta forma se impide la contaminación cruzada, es decir, se evita que los microorganismos y otros contaminantes se propaguen de un alimento a otro.
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Al limpiar
- Mantené tu higiene personal: manos limpias, uñas cortas, pelo limpio y recogido.
- Las superficies y utensilios de cocina deben estar limpios.
- Mantené el interior de tu heladera en condiciones higiénicas.
- Cambia o lava frecuentemente el paño de la cocina.
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Al cocinar
- Asegúrate que la carne, las aves, los huevos y los guisos estén bien cocidos.
- La cocción adecuada garantiza la eliminación de microorganismos y evita enfermedades.
- Al recalentar la comida tenés que hervirla al menos tres minutos.
- Si utiliza horno a microondas preocúpate de no dejar zonas frías en la comida.
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Al almacenar
- Verifica siempre la fecha de vencimiento de los productos alimenticios y consumirlos antes de su caducidad.
- Almacene la harina, el azúcar y el arroz en lugares limpios, frescos y libres de humedad.
- Traslada el contenido de las conservas a un envase de vidrio o de plástico, limpio y seco.
- En la heladera coloca los alimentos crudos debajo de los cocidos.
- Nunca uses envases de remedios o productos químicos para guardar alimentos.
- Coloca los detergentes y productos de limpieza a una distancia segura.
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Al refrigerar
- Refrigera rápidamente los alimentos. Las temperaturas bajas retardan la multiplicación de las bacterias.
- Seguí las instrucciones de las etiquetas y respeta la fecha de vencimiento.
- Mantené limpia la heladera y no la sobrecargues.
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Al descongelar
- Podes hacerlo bajo chorro de agua, en microondas o en el refrigerador. Luego no podés volver a congelar los alimentos.
- Nunca descongeles a temperatura ambiente.
- La comida que no consumas tápala y refrigérala lo antes posible; nunca la mantengas a temperatura ambiente o dentro del horno.
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Frutas o verduras - Las superficies de las frutas y verduras pueden estar contaminadas por bacterias, virus o parásitos. Por eso lávalas con abundante agua.
- Recordá eliminar las hojas exteriores y lava el resto, una por una, con agua potable.
- Si usas cáscaras de cítricos cepillálas bien.
- Elimina las hojas exteriores de vegetales de hoja rugosa, tales como repollo o lechuga.
- Consumí en lo posible verduras y frutas de estación porque conservan mejor sus propiedades. Almacénalas en un lugar fresco y bien ventilado.
Carnes y huevos - Estos productos, de gran valor nutritivo, en ocasiones pueden tener bacterias, parásitos o residuos químicos derivados de su producción.
- Mantenga las carnes y los huevos refrigerados. Al comprarlos descartá los de mala presencia y preferí el consumo de carnes y huevos cocidos.
- Consumí las hamburguesas y la carne de cerdo bien cocidas.
- Elegí huevos limpios, no cachados, con cáscara sana.
- Cocina los pollos por completo y no ingieras zonas crudas.
- Evita preparar mayonesa casera.
Productos lácteos - Mantené el yogur, la manteca, el queso fresco, los postres y la leche en la heladera.
- Conserva refrigerada la leche que esté consumiendo.
- Utiliza sólo productos lácteos pasteurizados y con autorización sanitaria.
- Revisa la fecha de vencimiento.
Pescados y mariscos - Al comprarlos en establecimientos clandestinos te expones a afecciones o intoxicaciones, algunas de las cuales pueden causar muertes, por caso la marea roja.
- Consumí pescados y mariscos almacenados en frío. El lugar de expendio debe estar limpio, sin olores ni basuras acumuladas.
- Los pescados y mariscos no tienen olor, sólo lo adquieren cuando se inicia la descomposición.
Otros consejos útiles - Adquirí alimentos refrigerados y congelados al final de su lista de compras.
- Utiliza basureros con tapa y elimina los residuos tan pronto como puedas.
- Preferentemente consumí carnes, pescados y mariscos cocidos.
- No uses insecticidas domésticos en lugares donde hay productos comestibles.
- Lávate las manos luego de manipular basura y desperdicios.
Separe los alimentos crudos de los cocidos Separe siempre los alimentos crudos de los cocidos y de los listos para consumir.
Use equipos y utensilios diferentes, como cuchillas o tablas de cortar, para manipular carnes y otros alimentos crudos.
Conserve los alimentos en recipientes separados para evitar el contacto entre crudos y cocidos. ¿Por qué?
Los alimentos crudos, especialmente carnes, pollos, pescados y sus jugos, pueden estar contaminados con bacterias peligrosas que pueden transferirse a otros alimentos, tales como comidas cocinadas o listas para consumir, durante la preparación de los alimentos o mientras se conservan.
Reglas de Oro para la preparación higiénica de los alimentos - Elegí alimentos tratados con fines higiénicos.
- Cocina bien los alimentos.
- Consumí inmediatamente los alimentos cocinados.
- Guarda cuidadosamente los alimentos cocinados.
- Recalentá bien los alimentos cocinados.
- Evita el contacto entre alimentos crudos y cocidos.
- Lava tus manos a menudo.
- Mantené limpias la superficie de la cocina.
- Mantené los alimentos fuera del alcance de insectos, roedores u otros animales.
(Estas 9 reglas fueron tomadas de la Organización Mundial de la Salud –OMS). |
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