Buscar este blog

domingo, 30 de octubre de 2011

Limpiemos nuestro Interior

Si nuestra alimentación fuera adecuada, es decir equilibrada, el proceso delimpieza interior no sería necesario, pero como esto no siempre es así, el cuerpo va cargándose de toxinas que, si no se eliminan, se acumulan en nuestro organismo y pueden llegar a producirnos trastornos. Si no les prestamos la debida atención, acabarán enfermándonos.

Esta acumulación es un proceso que se produce cuando el cuerpo incorpora más toxinas de las que puede evacuar. Desde un eccema hasta el más complejo colapso interno vienen del mismo proceso; únicamente difiere el grado de tóxicos y el órgano en concreto que se ve afectado.

Limpiemos nuestro interiorSi  la limpieza la queremos hacer después de un exceso, como pueden ser las comilonas típicas de las fiestas Navideñas, conviene dejar pasar unos días para que el cuerpo recupere la el ritmo anterior. A veces la reducción de la cantidad de comida puede ser suficiente para notar síntomas de mejora, pero como todos somos diferentes, no nos funciona por igual el mismo sistema.

Es importante una correcta nutrición, pero por muy equilibrada que sea y según el grado de intoxicación, ésta no será aprovechada por el organismo al no realizar las funciones que tiene asignadas correctamente.

Cuando hemos reducido la cantidad de comida y el cuerpo se ha acostumbrado a ingerir menos calorías, lo más correcto es seguir una dieta a base de muchas frutas y verduras, ya que estas son los desintoxicantes naturales más fáciles de asimilar. Evidentemente hemos de eliminar aquellos productos que dejaran nuevas toxinas en nuestro cuerpo: café, alcohol, carnes grasas, embutidos, productos lácteos…

En pocos días hemos de notar los resultados en nuestro interior. Si no fuese así, es mejor consultar con algún profesional de la salud para que nos oriente adecuadamente, ya que también es muy importante la correcta combinación entre frutas y verduras y quizás el proceso que hayamos elegido no ha sido el correcto.

El efecto depurativo de frutas y verduras se debe principalmente al agua que contienen y a la fibra. Esta última posee un alto valor saciante; tiene, además, una importante riqueza en potasio y una baja cantidad de sodio. Esta combinación es lo que hace que eliminemos líquidos y toxinas de nuestro cuerpo, aparte del efecto refrescante y de su bajo aporte calórico.

La función de los alimentos en nuestro Interior

Como he comentado antes, no todas las frutas o verduras por muy naturales y saludables  que sean  funcionan igual en nuestro cuerpo. Por lo general ayudan en la prevención del estreñimiento y también a controlar los niveles de colesterol y el azúcar que asimilamos y llevamos a la sangre. Según las variedades, son muy ricas en minerales y vitaminas, ya que poseen un alto poder antioxidante, lo que contribuye a  mantener la salud con un importante efecto preventivo.

Son buenas y aconsejables a todas las edades por sus efectos depurativos y los aportes alimenticios naturales.

Poco a poco vamos tomando conciencia de la necesidad de consumir los productos de forma natural, sin pesticidas, aditivos o cualquier otro adulterante. El ciclo natural, por razones de la evolución de la civilización, ha cambiado mucho.En la Antigüedad, las materias orgánicas se depositaban de nuevo en la tierra y con ello se generaba nueva vida. Hoy esto ya no es así; el agua no corre libre y limpia, viene de estancamientos, pantanos u otros métodos donde, al no correr el agua, sus nutrientes se pierden en el fondo de estos depósitos y cuando se libera el agua para riego o consumo, ha perdido parte de los nutrientes naturales que tanto la tierra como nosotros necesitamos.

Los alimentos artificiales

La mayoría de los productos preparados y tratados llevan añadidos químicos que por activa y pasiva se encargan de hacernos saber que no son perjudiciales, al igual que determinados pesticidas para la agricultura que aseguran son necesarios y su repercusión en la persona son mínimos o prácticamente nulos.

Algunos efectos de toda esta manipulación son difíciles de detectar, ya que sus síntomas son generales como dolor de cabeza, dolores abdominales, fatigas,  equiparables a los de otras enfermedades.

En sí mismo, el cuerpo humano tiene sus propios mecanismos para resolver problemas a los que es expuesto, pero la vida moderna ha bloqueado esta capacidad de adaptación, disminuyendo nuestra respuesta instintiva a tales mecanismos.

Ser conscientes de este proceso puede solucionar un porcentaje muy elevado de nuestros propios problemas de salud; debemos entender el funcionamiento de nuestro cuerpo y ver que unos correctos hábitos restablecen el equilibrio y, con ello, el bienestar.

Nuestro cuerpo está en un proceso constante de renovación; todas nuestras células se renuevan periódicamente. A medida que se descartan células viejas, se generan otras nuevas que las reemplazan. Las células de cada tejido tiene un periodo de vida diferente, pero el proceso es siempre el mismo. Ya en textos orientales se habla de este proceso de renovación total del organismo que dura aproximadamente siete años.

En cualquier proceso depurativo y desintoxicante, aparecen una serie de síntomas a medida que el proceso de limpieza evoluciona, desde evacuaciones más frecuentes o fuertes según las impurezas expulsadas, a transpiraciones, manchas en la piel, son señales que demuestran que nuestro cuerpo está trabajando.

A razón de lo expuesto cabe preguntarnos por qué los órganos enferman si se renuevan periódicamente. La respuesta está en la célula en sí misma, en su composición interna. De manera sencilla podemos decir que según la calidad de las células (incluyendo sus nutrientes y el medio en el que se mueve), así será la calidad de nuestro organismo.

Para que todo funcione bien, influye tanto una buena circulación, una correcta distribución de todos los fluidos internos y la pureza de los mismos. Cuando todo el entramado cumple con su función, es cuando estamos sanos y saludables.

Post original:  http://naturopatia.biomanantial.com/limpiemos-nuestro-interior/

No hay comentarios:

Publicar un comentario