Viparita - Karani o Postura Pélvica
EJECUCION: Extendido en el suelo boca arriba, brazos a lo largo del cuerpo y palmas apoyadas en el piso. Haga una inspiración completa.
Levante poco a poco las piernas del suelo, sin doblarlas, hasta que formen un ángulo recto con el tronco. Ahora paoyándose con las manos
en el suelo, eleve suavemente el tronco hacia arriba, conservando más o menos el mismo ángulo recto formado por las piernas y el tronco,
hasta que los pies sobrepasen la cabeza. Apóyese entonces con los codos y, doblando los antebrazos, aplique las manos en la región pélvica
posterior, tal como se indica en la figura, para sostener el equilibrio. Haga respiración abdominal lenta. Cuando tenga práctica en este
vertical sobre el suelo, formando con el tronco un ángulo obtuso.
DURACION: El asana se ejecuta una sola vez. Se puede empezar manteniendo la postura treinta segundos e ir aumentando un minuto cada
semana hasta llegar a la duración máxima de diez minutos
Uddiyana-bandha o Contracción abdominal
EJECUCION: De pie, con las piernas separadas y ligeramente dobladas; las manos apoyadas en la parte superior de los muslos; el tronco ligeramente arqueado. Haga una inspiración completa y, acto seguido, mediante una exhalación forzada y rápida, vacíe por completo los pulmones. En este momento se contraen con fuerza los músculos del abdomen y se eleva el diafragma, de modo que el ombligo esté lo más cerca posible de la columna vertebral. Habiendo llevado todos los músculos lo más adentro y arriba posible, se realiza una contracción imitnado el gesto de vómito, con lo cual las vísceras tienden a subir aún más hacia arriba; por ello es conveniente apoyarse firmemente con las manos en los muslos. Queda entonces una notable cavidad abdominal que se extiende desde el arco inferior de las costillas hasta la pelvis. Los músculos del cuello quedan también con este ejercicio automáticamente contracturados.
Mantenga esta posición, sin aire, el tiempo que le sea posible sin excesivo esfuerzo. Relaje entonces de golpe todos los músculos del abdomen, de la espalda y del cuello. Inhale despacio y, al exhalar, acabe de aflojar por completo todos los músculos abdominales. Haga unas cuantas respiraciones normales para que le sirvan de descanso.
OBSERVACIONES: Este ejercicio puede repetirse de 3 a 7 veces por sesión.
EFECTOS: Estimula la acción peristáltica del intestino. Actúa como estimulante de las ramas simpáticas del sistema nervioso vegetativo. Estimula asimismo las secreciones gástricas y el funcionamiento del hígado. Efecto vitalizador psíquico notable; eleva el tono afectivo y el dinamismo mental.
Shirshasana o Vertical sobre la cabeza
Es uno de los asanas fundamentales, considerado por los maestros del Yoga como el más importante. Recomendamos su cuidadoso estudio y ejecución.
Shalabhasana o Postura del Saltamontes
EJECUCION: Extendido boca abajo, en el suelo. Brazos a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos apoyadas en el suelo. La cabeza apoyada sobre el mentón o sobre la frente, según se prefiera. Haga una inspiración completa y después, con un vigoroso impulso, levante ambas piernas hacia arriba, sin doblar las rodillas, manteniéndolas lo más alto posible, de dos a diez segundos. Descienda después las piernas lentamente y exhale. Descanse unos momentos.
OBSERVACIONES: Este ejercicio puede repetirse de 3 a 5 veces. Este es uno de los pocos ejercicios que requiere hacer un movimiento brusco y rápido. Procure no separar las piernas mientras las tiene levantadas.
EFECTOS: Por la fuerte presión que ejerce sobre los intestinos y las vísceras del abdomen, evita o corrige la constipación y tonifica el hígado y los riñones. Fortalece los músculos del abdomen y de las regiones lumbar y sacra. Aumenta la sensación de vigor y energía.
Savasana o Postura del cadáver
Paschimottasana o Postura de extensión posterior
EJECUCION: Acostado de espaldas al suelo separe lateralmente los brazos hasta que queden en línea recta con el cuerpo más allá de la cabeza. Entonces, mientras va exhalando suavemente, levante el tronco junto con los brazos hasta llegar a la posición de sentado. Sin parar, continúe doblando el tronco, mediante la contracción de los músculos abdominales, hasta que las manos toquen los pies, de los cuales cogerá el dedo gordo con el índice de la mano correpsondiente, y apoye la frente en la rodilla. Permanezca en esta posición de tres a quince minutos.
Acto seguido, mientras inspira de nuevo, levante primero la cabeza y después del tronco, hasta volver a la posición de acostado en el suelo, con los brazos extendidos más allá de la cabeza. Exhale y vuelva a colocar los brazos al lado del tronco como los tenía en la posición de partida.
EFECTOS: Estimula los movimientos de evacuación del intestino por lo que es un excelente remedio para el estreñimiento; combate la obesidad; estimula el funcionamiento de todos los órganos situados en el abdomen, y de los nervios que tienen su origen en el extremo inferior de la columna. En el orden psíquico produce sensación de ligereza y "limpieza" en el abdomen; aumenta el dominio sobre el cuerpo y la confianza en sí mismo.
OBSERVACION: Este ejercicio puede hacerse de 3 a 7 veces.
Nauli o Aislamiento de los rectos abdominales
Este ejercicio se puede emprender sólo después de dominar bien la ejerción del Uddiyana, ya que es una ulterior elaboración de él. El Nauli es un ejercicio que requiere lelvar bastante tiempo de práctica en el Uddiyana, así es que el principiante hará bien en no perder tiempo intentándolo dominar en los tres primeros meses de prácticas.
OBSERVACIONES: Este ejercicio puede inicarse con 3 veces e ir aumentando una vez por semana, hasta alcanzar el número de 7 veces por sesión.
EFECTOS: El Nauli y el Uddiyana, son los mejores ejercicios que se conocen para regular el funcionamiento de todo el aparato digestivo, en especial de los intestinos, corrigiendo todos sus trastornos de carácter funcional. Son, además otablemente estimulantes en los casos de estado depresivos y, a la vez sedantes en los casos de sobreexcitación psíquica.
Matayasana o Postura del Pez
EJECUCION: Siéntese en Padmasana o Postura de Loto. Ayudándose con las manos y los codos inclínese hacia atrás hasta que el vértice superior de la cabeza se apoye en el suelo. La cabeza ha de quedar doblada hacia atrás en ángulo recto y toda la espalda describiendo un arco. Con las manos cójase los pies. Deshaga lentamente la postura y, extendiendo en el suelo el cuerpo, descanse.
OBSERVACIONES: Si todavía no puede hacer el Padmasana haga provisionalmente el Matayasana a partir del Sukhasana. Para ello apoye las manos en la parte superior de los muslos. Duración: aproximadamente la mitad del tiempo que pueda mantener el Sarvangasana.
EFECTOS: Estimula las glándulas tiroides y paratiroides; los vértices superiores de los pulmones reciben suficientemente cantidad de aire; se estimulan también los nervios cervicales y las glándulas situadas en el cerebro. El aire entra libremente en los pulmones y se experimenta una agradable sensación de descanso. Produce tranquilización emocional y aumenta la confianza en sí mismo.
Halasana o Postura del Arado
EJECUCION: Extendido sobre la espalda en el suelo, con los brazos a lo largo del cuerpo, las palmas de las manos hacia abajo. Inspire. Eleve ahora las piernas lentamente y sin doblarlas, hacia arriba. Cuando estén formando ángulo recto con el cuerpo, al tiempo que apoya las manos con fuerza en el suelo. Siga doblando el cuerpo hacia atrás hasta que la punta de los pies toque el suelo por encima, es decir, más allá de la cabeza. Permanezca en esta posición de 5 a 15 segundos respirando tranquila y regularmente. A continuación doble el tronco un poco más, de modo que los pies lleguen un poco más lejos, manteniendo siempre las piernas rectas. Permanezca así otro 5 ó 10 segundos. Entonces, si le es posible, procure alejar todavía más los pies de la cabeza, de modo que el cuerpo se apoye ahora sobre las vértebras cervicales. Conserve esta posición el tiempo que le sea posible, sin hacer un esfuerzo excesivo. Después, para deshacer la postura, desenróllese suavemente hasta volver a la posición inicial. Relájese.
OBSERVACIONES: La duración total del ejercicio deberá ser de uno a cuatro minutos, evitando en absoluto el rebasar este tiempo. Se ejecuta una sola vez.
El arbolito
izquierdo haciéndolo resbalar a lo largo de la parte interna de la pierna derecha. Apoye fuertemente los dedos del pie sobre la parte
esta posición. Junte las manos delante del pecho como si estuviera orando. Después de algunos segundos elévelas poco a poco
manteniéndolas unidas. Mientras hace este movimiento inspire lentamente, de modo que el final coincida con el punto de máxima elevación
de las manos. Permanezca en esta posición unos segundos.
Ahora, sin mover los brazos y al tiempo que espira, flexione el tronco hacia delante hasta que las manos toquen el suelo. Permanezca en esta
posición unos breves segundos. Poco a poco levante el tronco y vuelva a la posición anterior con los brazos igualmente rectos y las palmas de
las manos juntas.
Mientras, inspire. Descienda los brazos y coloque las manos de nuevo frente al pecho, conservando en todo momento las palmas juntas.
Espire y vuelva el pie izquierdo a la posición inicial. Descanse. Repita seguidamente el ejercicio del mismo modo con la pierna izquierda.
Dhanurasana o Postura del Arco
EJECUCION: Extendido de bruces en el suelo, con los brazos a lo largo del cuerpo. Doble las piernas y cójase los tobillos. Inspire. Levante el tronco del suelo, y al mismo tiempo tire de las piernas con las manos, para elevarlas lo más alto posible, al tiempo que dobla la espalda. Espire. Mantenga la posición todo el rato que le sea confortablemente posible, haciendo una respiración superficial. Cuando note fatiga, deshaga poco a poco el asana y relájese unos instantes.
OBSERVACIONES: Repita el ejercicio de 3 a 5 veces. Mantenga la cabeza bien alta todo el tiempo que dura la posición.
EFECTOS: Muy buen ejercicio para la columna vertabral, pero su acción más notable es la estimulación de las glándulas endocrinas y en especial tiroides y suprarrenales. En el aspecto psíquico, aumenta la vivacidad de la mente y la energía de carácter.
Bhujangasana o Postura de la Cobra
EJECUCION: Extendido en el suelo boca abajo, coloque las palmas de las manos en el piso, debajo de las axilas. Inspire. Entonces, poco a poco, vaya levantando la cabeza y después la parte superior del tronco sin apenas apoyarse con las manos, sino haciendo tracción con los músculos de la espalda. Cuando estos no den más de sí, ayúdese entonces con las manos para acabar de erquir la mitad superior del tronco. Procure no levantar al mismo tiempo la parte inferior, o sea desde el ombligo hacia abajo. Después de permanecer así unos instantes, espire lentamente a la vez que perfecciona la postura doblándose un poco más hacia atrás. Mantenga esta postura inicialmente 5 segundos y aumente hasta llegar progresivamente a un minuto. Mientras mantenga el asana haga respiración superficial. Para descender, haga, siempre con la máxima lentitud, exactamente el proceso inverso.
OBSERVACIONES: Este ejercicio puede repetirse de 3 a 5 veces. Lo importante no es levantarse mucho, sino curvar bien la columna vertebral desde la cabeza hasta la región lumbar.
EFECTOS: Da total flexibilidad a la columna vertebral y corrige sus ligeras deformaciones. Estimula los riñones. Disminuye la obesidad, incluso la de origen endocrino. Aumenta la confianza en sí mismo y el dominio neuromuscular.
Ardha-matsyendrasana o Torsión de la columna vertebral
OBSERVACIONES: Mantenga el tronco lo más erquido posible. Este asana se hace una sola vez por cada lado, pero procurando alargar la permanencia gradualmente.
EFECTOS: Es uno de los mejores ejercicios que existen para curar los trastornos de las vísceras abdominales. Tonifica extraordinariamente todos los nervios espinales y los de la cadena simpática, proveyéndolos de abundante riego sanguíneo. Fortalece el espíritu aumentando vigorosamente la energía y el dominio de sí mismo.
Consejos sobre Asanas
para la mayor parte de los ejercicios.
Los asanas se hacen con más soltura al mediodía o por la tarde que por la mañana, después de levantarse. Sin embargo, los ejercicios de
respiración y el de Uddiyana es muy conveniente que se hagan además también por las mañanas.
media de las comidas ligera y tres horas y media de las fuertes.
Después de los asanas no se duche inmediatamente. Espere media hora como mínimo.
Si llega al fin de los ejercicios con decaimiento o cansancio es indicio de que los hace de modo defectuoso o en dosis excesiva.
Si hace Yoga por la noche absténgase de practicar Uddiyana-bandha, Mayurasana, Kapalabhati y Bhastrika, ya que es posible que le
produjeran insomnio.
Si puede practicar los ejercicios de Yoga al aire libre mucho mejor. Pero a condición de que esté solo.
Como prenda de ropa use un slip, o un cómodo pantalón de deporte; en tiempo frío un buen jersey amplio y un pantalón largo para evitar
el enfriamiento en los ratos de descanso.
Elija los ejercicios de acuerdo con el tiempo de que disponga. Pero una vez seleccionados no los cambie cada día.
El Yoga para las mujeres
Todos los ejercicios pueden ser practicados indistintamente por hombres o mujeres.
No obstante, las mujeres harán bien en suspender los ejercicios de Yoga, en especial los de posición invertida y los de esfuerzo abdominal,
durante las reglas y también durante el período de embarazo. En cuanto a la duración de los ejercicios, puede ser inicialmente la misma
indicada en su lugar para cada uno, pero su progresivo aumento debe ser más suave y lento que el señalado para los hombre.
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